Si hay algo que odio es escribir sobre uno mismo. Tiene más de egolatría que tener un fotolog, pues con el acto de la escritura uno deja que la belleza de las palabras con sentido se vayan a la mierda auto-idolatrándose, tanto, que el deber responsable de escribir se convierte en una picante paja (combo en la guata, macaca u otros nombres al acto masturbatorio.
Es tanto el deseo de hablar de uno mismo, que, incluso automutilándose literariamente no se deja de vanagloriarse.
Por eso trato de no hacerlo. Pero últimamente no he podido hacer nada. No tengo tiempo para tocar la guitarra y si tengo estoy cansado. Lo que me entristece porque no debiese nunca ocurrir, es que me entregue a la siesta de la yegua cuando podría hacer lo que más amo.
Me da una lástima propia esperar con cara de socialdemócrata el fin de la primera semana del mes, para recibir mi sueldo como part-time en la tienda que venden mis pantalones favoritos. Como diría el tío Toñito al contarme su caso propio al respecto: “carcha la hueá”.
La foto que expuse no dice mucho con respecto a nada, pero es inocente y la inocencia siempre tiene ánimo, como hacer malabares después de trabajar todo el día pensando que vas a llegar a tu casa a compones un clásico del rocanrrol o a escribir un best-seller. La inocencia tiene que ver con tratar de seguir actuando como un niño; pero tener Fonasa, AFP, pensar en formar un sindicato, en sacar un diplomado, comprarte pantalones (y elegirlos), ponerte a dieta, pensar en la factibilidad de hacer una compra de $769.000, reconocer el fracaso, sentir frustractión, pensar en las equivocaciones, querer ser periodista, idear una empresa.
Creo que no hay nada más inocente que alguien madurando.
Creo que no hay nada más inocente que darte cuenta que existe el cansancio.
Pero la inocencia se pierde al momento de darte cuenta que te están(s) cagando.

Cambiando de tema… volviendo a mi otro favorito.
Ahora mi tema favorito es el fútbol. Por eso inauguro la nueva sección “Pataloca”, dedicada a esos jugadores que hacen que el fútbol sea tan lindo. Estoy leyendo a