En algunos casos ese tiempo se extiende demasiado… es el caso de nuestros amigos, de los amigos de todos. A quién no se le ha ido a la chucha del mundo o a algún lugar inaccecible.
Bueno, el humilde editor (quien les habla) no está ajeno al caso, y les da esta primera parte de la historia de un amigo de todos (de nombre Gerardo) que tuvo que marcar su rumbo, fuera de casa.
Primera parte
Santiago-Madrid-Pau
Así es… parece simple pero no lo es, la gente me dice en la calle : “ Puta que suerte que teni’, como me gustaría tener tu suerte”.
Suerte, suerte de partir, de dejar a tu hermana, tu madre, tus amigos tu vida, tu amor, uno mismo, sus costumbres y hábitos. ¿Pero cual es ese fin de partir tan lejos de su casa en busca de respuestas en busca de gente, en busca del amor, en busca de uno mismo?.
Subí al avión, mi familia lloraba en la puerta del aeropuerto. La verdad es que yo no lloro, no es porque sea hombre ni nada, pero no se por qué no lloré. Me subí al avión y empezaron las preocupaciones, como me recibirán? que pasará?, mi primera experiencia no fue la mejor… quedé un poco desilusionado por el recibimiento que tuve, pero también aprendí y me di cuenta rápidamente que esta era mi oportunidad para demostrar quien soy que es lo que valgo…
Llegué a tierra sano y salvo tome el tren dirección a Pau (primera visita de Madrid). Lo único que quería era llegar luego y empezar una vez más, suena un poco repetitivo pero es la verdad, empezar a vivir y no a convivir. Llegué como lo dice el tema, no hay primera sin segunda, así que mi recibimiento no fue el mejor de nuevo, que importa estoy aquí solo, la sola cosa que debo hacer es poder comunicar…
Comunicar, que suena simple y fácil a primera vista, pero en realidad no lo fue, debo admitir que gracias a mi hermana (Roxanne) pude aprender rápido y ya empezar a salir y sobrevivir, quiero decir preguntar para ir al baño, para comer, para tomarme una cerveza, etc…
No conocía mucha gente, a nadie en realidad, sólo la gente con la que jugaba a fútbol. Comunicación y adaptación fueron mis problemas, un poco triste y ansioso, un poco melancólico y contento, de repente una llamada por teléfono y me cuentan que mis amigos legaron al aeropuerto y que yo venía de entrar al embarque…
Amigos de verdad que están ahí aunque uno no los vea…
Paso el tiempo mi vida no cambio y no cambiaba hasta que je commence à parler le français un petit peu mieux, quiero decir que hasta que empecé a hablar francés un poco mejor. Conocí gente de varias partes : Damien de Italia; Hammed de Irán; Courtney, Trynity, Jessica y Jennifer de Estados Unidos; Jessica y Julia de Australia y Matthew de Holanda, aparte de todos los franchutes en especial Samy con el que pase un año nuevo de pelos, un poco raro (pajarito nuevo) pero entretenido, piante y sano a la vez, gracias.
Todo estaba mejor, tenía amigos (sobre todo amigas) y todo volvia en su orden natural, como siempre fue, pero había un problema, no muy grave pero problema, la primera y verdadera dificultad de mi viaje, un examen de francés el cual si lo pasaba me permitiría entrar a la Universidad y así realmente comenzar mi viaje…
Estudié como nunca hice ensayos etc… llegó el momento de la prueba, estaba un poco nervioso, no, estaba terrible nervioso, si no pasaba ese examen estaba realmente en la mierda, ni cagando me quedaba en la casa donde estaba, me trataban muy mal y no tenía mi lugar, en realidad en esa casa nunca, lo tuve, tenía que irme de ahí lo antes posible, hice el examen. Tenía que responder entre otras una pregunta que decía “¿Piensa usted que aprender un idioma extranjero sirve de algo en el mundo en el que vivimos, donde el inglés es todo, economía, política, etc. Justifique su respuesta” dos páginas y media hora para responder, bueno termine el examen, la respuesta la iba a tener como en tres meses después así que la incertidumbre se apoderó de mi, y mis clases también, hubo un tiempo que ni vi a mis amigas, porque ya no iba a clases yo, pero me llamaron, querían saber como me había ido en la prueba, como estaba, y todo eso…
Nos juntamos carreteamos, les dije que tenía uno de mis mejores amigos, en realidad mi hermano que venia a verme, que estaba muerto de impaciencia y que no lo creía en realidad, pero bueno eso era, me puse de acuerdo con el y lo fui a buscar a la gare (estación de trenes) llegaba de Madrid…
Cuando lo veo bajarse, el tiempo se paró, la gente se calló, yo ya no estaba en Francia, estaba en mi casa con un amigo, un buen amigo, nos saludamos de la forma particular que tenemos y ce parti !
1 comentario
Julio 6, 2007 a las 9:43 pm
=O
y la segunda parteeee?????